En julio de 2006, al iniciar su segundo mandato, Alan García estableció una politica de topes salariales dentro de la Administración Pública estableciendo que ningún funcionario público o trabajador estatal puede ganar más de los 16 mil soles mensuales que el iba a percibir de sueldo mensual como Presidente de la República. Con esta medida, todos los estratos del Estado Peruano tuvieron a regular sus sueldos en base a este tope, teniendo que disminuirse por fuerza de ley los sueldos de los cuadros técnicos especializados y de gerencia. El gobierno justifico esta medida en base al reclamo popular por los sueldos elevados de los congresistas (los cuales no trabajaban como el electorado esperaba) y otros funcionarios públicos además de establecer un período de austeridad para obtener fondos para diversos programas sociales.
Lastimosamente esta medida ocasiono que muchos de los cuadros especializados dentro de la Administración Pública terminen emigrando a trabajar al sector privado que les ofrecia una mayor remuneración que la percibida. Ante ello, el Estado tuvo que contratar a los reemplazos con una menor preparación y que acepten trabajar con el mismo ritmo por sueldos mas bajos que sus antecesores (la política del "cholo barato" podría decirse) aunque esto también fue visto por algunos como una suerte de hueco para el ingreso del temido copamiento de los miembros del Partido Aprista dentro del Estado (un infausto fantasma latente desde el desastroso Aprocalipsis de 1985-1990).
Ayer, sábado 24 de mayo, salio publicada una entrevista de Mariella Balbi al Primer Ministro Jorge del Castillo para el diario "El Comercio" (Pág, A10) donde señalaba lo siguiente ante la pregunta acerca que la política de sueldos impuesta por el gobierno perjudicó al Estado al no contar con menos personal calificado:
" ¿Se revisará la política de sueldos para el personal calificado?
Si, es una necesidad. La etapa de austeridad del primer tercio de gobierno cumplió su objetivo. Se requierem cuadros que puedan gerenciar al país. Confió en que el tema de una mejor remuneración para estos se resuelva de aquí a julio"
Ante esta declaración, los indicios del copamiento aprista en la Administración Pública se pueden hacer más evidentes. ¿No hubiera sido mejor que al reducirse los sueldos se le comunicara al personal especializado que estos serán elevados de nuevos a en un futuro? ¿Acaso esta medida sirvió para hacer limpieza de puestos para que entren los "compañeros" que se quejaban estar abandonados por el gobierno aprista? Este panorama se ve más raro si tenemos en cuenta que aún no se aprueba la Ley de la Carrera Pública donde el día viernes debió debatirse en la Comisión de Descentralización, Regionalización y Modernización de la Gestión del Estado pero esto no ocurrió debido a la falta de quorum ese día ya que solo asistió su presidenta , la congresista Rosa Florián (UN). Acaso se intenta que esta ley beneficie a los "compañeros" después de copar la Administración Pública para que el próximo gobierno deba lidiar con ellos. El tiempo nos dará una respuesta.







